- Lo primero que debe hacer el niño es pedir ayuda. Debe tener en cuenta que esa persona debe ser de total confianza, y estar seguros de que sabrá cómo actuar cuando se lo contemos, pues si el adulto se deja llevar por el instinto puede hacer algo que perjudique a la víctima.
- Actuar siempre con calma y no responder a las provocaciones. En los momentos en los que el joven se siente agobiado, le será muy difícil no dejarse llevar por las emociones, pero es muy importante que ante los insultos y amenazas no reaccione de forma exagerada o impulsiva.
- Otra acción importante a hacer es la de evitar los sitios donde eres acusado, es decir, evitar las redes sociales durante un tiempo, o al menos, actuar de forma que cortemos la agresión de raíz, empezando por ejemplo por cambiar contraseñas, desadmitir o borrar a quienes nos están atacando, revisar el ordenador con un antivirus en busca de espías o troyanos… en resumen, cuanto más sepa de ti, más vulnerable eres, así que ojo con lo que se publica en la red sobre uno mismo, porque lo que entra allí, ya es difícil, muy difícil de borrar. Mejor prevenir que curar.
- Siempre es bueno que la víctima guarde las pruebas del acoso, ya que nunca se sabe dónde va a llegar el asunto, y así si se diera el caso de acudir a las autoridades, ellas tendrán la certeza de la verdad.
- Si el acosador no cesa en su empeño, y tras advertirle que lo que hace te molesta y piensas denunciarlo, actúa. Hoy en día, para desgracia y preocupación de padres y familiares, el ciberbullying y la violencia en general está a la orden del día, y altamente perseguido por la sociedad. Así que llegado el momento hay que ser valiente, coger el toro por los cuernos y denunciar sin miedo.
- Si eres menor recurre a tu padre o tu madre o, en su defecto, a una persona adulta de confianza. Asegúrate de que esa persona conoce y entiende estas pautas para que ambos podáis remar en el mismo sentido y para que, en su ánimo de protección, no haga cosas que acaben siendo perjudiciales.
- Nunca respondas a las provocaciones. Hacerlo no te ayuda en nada y, sin embargo, es un estímulo y una ventaja para quienes te acosan. Mantén la calma y no actúes de forma exagerada o impulsiva en ningún caso.
- No hagas presunciones. Puede que ni las circunstancias ni las personas que parecen implicadas sean como aparentan. Mantén un margen para la duda razon able porque actuar sobre bases equivocadas puede agravar los problemas y crear otros nuevos.
- Trata de evitar aquellos lugares en los que eres asediado en la medida de lo posible hasta que la situación se vaya clarificando. Si se trata de redes sociales o comunidades online no te será difícil. Si el acoso llega por el teléfono móvil, no descartes cambiar de número.
- Cuanto más se sepa de ti, más vulnerable eres y más variado e intenso es el daño que pueden causarte. ¿Imaginas una mentira ridiculizándote construida sobre datos privados reales escrita en tu muro?¿qué pasaría si alguien, haciéndose pasar por ti, insulta a tus amistades?. Es momento, por lo tanto, de cerrar las puertas de tu vida online a personas que no son de plena confianza. Para ello:
- Evita intrusos. Para ello debes realizar, en orden, estos pasos:
- Realiza un chequeo a fondo de tu equipo para asegurarte de que no tienes software malicioso (troyanos, spyware…) que puede dar ventajas a quien te acosa. Es importante.
- Cambia las claves de acceso a los servicios online que usas, pero nunca antes de haber realizado el paso anterior. Recuerda que deben ser complejas de adivinar y llevar combinados números y letras.
- Depura la lista de contactos. Revisa y reduce la lista de contactos que tienes agregados en las redes sociales (o en otros entornos sociales online).
- Reconfigura las opciones de privacidad de las redes sociales o similares en las que participes y hazlas más estrictas. Asegúrate de que sabes bien cómo funcionan estas opciones y sus implicaciones.
- Comprueba qué cuentan de ti online. Busca la información sobre ti publicada otras personas y trata de eliminarla si crees que puede ser utilizada para hacerte daño.
- Repasa la información que publicas y quién puede acceder a ella y poner, a su vez, al alcance de terceras personas.
- Comunica a tus contactos que no deseas que hagan circular informaciones o fotografías tuyas en entornos colectivos.
- Ejerce tu derecho sobre la protección de datos personales. Tú decides el uso que se puede hacer de ellos, incluyendo tu fotografía.
- Guarda las pruebas del acoso durante todo el tiempo, sea cual fuere la forma en que éste se manifieste, porque pueden serte de gran ayuda. Trata también de conocer o asegurar la identidad de los autores pero, en todo caso, sin lesionar los derechos de ninguna persona.
- Comunica a quienes te acosan que lo que están haciendo te molesta y pídeles, sin agresividad ni amenazas, que dejen de hacerlo. Recuerda que no debes presuponer hechos o personas en tu comunicación, por lo que debes medir muy bien cómo lo haces, sin señalar a nadie en público, pero a la vez tratando de asegurarte de que se entera la persona o personas implicadas.
- Trata de hacerles saber que lo que están haciendo es perseguible por la Ley en el caso de que el acoso persista. Les puedes sugerir que visiten páginas como www.e-legales.net o www.ciberbullying.net para que lo comprueben por sí mismos.
- Deja constancia de que estás en disposición de presentar una denuncia, si a pesar del paso anterior continúa el acecho. Manifiesta que cuentas con pruebas suficientes recopiladas desde el inicio y que sabes cómo y dónde presentarlas. Debes indicar que, si el acecho persiste, te verás obligado a acudir a la policía.
- Toma medidas legales si la situación de acoso, llegado este punto, no ha cesado.
martes, 7 de agosto de 2018
QUÉ HACER SI ERES VÍCTIMA?
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